George Orwell ya lo vaticinó hace más de 50 años: la vida rural se revelaría algún día instaurando su tiranía de rafia, madera y algodón. Nuestros peores temores se confirmaron al ver la
colección de primavera-verano de Chanel, en la que
Karl Lagerfeld convirtió la pasarela en una bucólica granja y sus diseños en un homenaje sin reservas a la
estética rural más agreste y tradicional.
Fuente Vogue.
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